El taller
CLOTHVR nace de una obsesión de patronista: la ropa buena se reconoce por dentro. Somos un equipo pequeño en Zúrich que dibuja patrones propios y los cose con un taller familiar en Oporto.
No hacemos 52 microtemporadas. Hacemos tres capítulos —Estructura, Calada y Taller— y los mantenemos vivos: si una pieza funciona, se queda; si no, se retira y su patrón vuelve al archivo.
Los tejidos son europeos y trazables. Los precios salen de un escandallo honesto: tejido + confección + margen fijo. Sin inflar para fingir rebajas.